Hoy nos sentamos en un restaurante de un barrio concurrido del centro de Berlín. El restaurante fue elegido por nuestro hijo. Decidió que tuviéramos Comida Mexicana,

Max - hola, nos gustaría una mesa para cuatro.
Helga: no estamos muy ocupados. Eso estará listo en cinco minutos,
Max - eso sería perfecto,
Jenna - ¿Puedo tomar un gran vaso de agua?
Max: ¿Alguien más quiere una cerveza?
Papá - Quisiera una cerveza oscura.
Paula - Eso sería perfecto.
Helga - Regresaré pronto con tus bebidas.

Papá - Debes extrañar la comida mexicana aquí en Alemania
Max - Por qué no, ya que le estás pagando a papá
Jenna - Ustedes dos ordenen lo que quieran

Helga - ¿Quieres pedir un aperitivo?
Paula- eso suena perfecto
Jenna - Sé que me gustaría la quesadilla de queso.

I’m Mark

His friends observe Mark seems wired a little differently. Perhaps it’s more likely that noticing little things often missed by others is a relic of a quieter, simpler time. He has a way with words, which he refuses to let be hindered by sub-par typing skills. People have great stories to tell if you sit and listen.

A belief dear to Mark is that there is certain beauty in the world. You simply have to look for it.

Let’s connect